jueves, 29 de marzo de 2012

Hombre moderno vs Hombre primitivo


En el “Discurso sobre el origen de la desigualdad de los hombres”  Rousseau abarca un tema muy interesante el cual quisiera abordar durante la extensión de este blog.
Es algo muy atractivo lo que nos plantea Rousseau, dado que este escritor francés vivió antes que Darwin y la famosa publicación de su libro “El Origen de las Especies”, por eso no se sintió identificado con esa corriente. Fue entonces cuando tratando de explicar el origen de la desigualdad en los hombres se encontró con un tema controversial muy intenso.
Este tema es nada más y nada menos que la disputa entre el hombre moderno y el hombre primitivo. Es decir cuál de los 2 sería superior y el porqué.
Para poder comenzar a esgrimir los argumentos a favor y en contra, es menester mencionar que el hombre primitivo al que Rousseau se refiere es aquel estado del hombre previo a la civilización. Entendiendo civilización como “Estadio cultural propio de las sociedades humanas más avanzadas por el nivel de su ciencia, artes, ideas y costumbres.” (RAE), esto significa que el hombre moderno haría su aparición en el mundo hasta que empezaron a surgir las primeras sociedad complejas como bien podrían ser Egipto o Mesopotamia hacia el IV milenio A.C. aproximadamente.
Rousseau consideraba al hombre primitivo con la concepción del “buen salvaje”, es decir, un salvaje noble mejor que el hombre moderno, en otras palabras para Rousseau el hombre a lo largo de su evolución en lugar de perfeccionarse se estaba degradando.
Como explicación nos da las características físicas del hombre primitivo y como en la antigüedad los seres humanos tenían tanto mayor fortaleza física como mayores habilidades fisiológicas, convivían a diario con la naturaleza y de las dificultades en esa convivencia residía su fuerza. Ahora en cambio la comodidad, la tecnología y el modo cotidiano de vida de los seres humanos los ha debilitado fisiológicamente.
Otro ejemplo de esto es como a través de las necesidades, el hombre primitivo desarrollaba ciertas facultades.  Una muestra de esto es como los animales actualmente y los hombres que vivían en el estado de naturaleza en el pasado, al momento de una enfermedad desarrollaban sin medicamentos las curas necesarias para sanarse.  Nos explica como un animal con un hueso roto puede a través del tiempo y sin necesidad de factores exteriores a lo que su cuerpo puede generar, desarrollaba los implementos necesarios para sanar su estructura ósea.
Teniendo en cuenta todas estas características nos damos cuenta de la difícil posición del hombre moderno frente al primitivo, pues tomando en cuenta los argumentos que nos expone Rousseau si los pusiéramos en un enfrentamiento frente a frente el primitivo destrozaría al moderno en un abrir y cerrar de ojos.
Como ya habíamos dicho previamente el hombre moderno se ha vuelto débil, y hay que tomar en cuenta que al momento de escribir este Discurso, Rousseau ya se había percatado de la dirección que iba tomando la evolución del hombre. Entonces si tomamos en cuenta que la civilización francesa de los años 1700’s no estaba ni cerca del desarrollo tecnológico y el notable bienestar-comodidad que este ha brindado a la sociedad actual, tendríamos razones de sobra para preocuparnos de hacia dónde va el rumbo de la humanidad.
Pero yo difiero con Rousseau en las conclusiones a las que él llega acerca de esta controversia diciendo que en su opinión el hombre moderno es inferior al “salvaje noble” y que la civilización humana está enfocando su desarrollo inevitablemente hacia la degradación de la especie.
En mi opinión, esto no es cierto, pues si bien si se pusiera frente a frente a un hombre moderno contra uno primitivo el primitivo le daría una lección de vida, eso únicamente seria en una comparación meramente fisiológica. Y para hacer una comparación completa y por tanto más eficiente tendríamos que hacerlos competir en todos los sentidos.
Entonces el hombre primitivo superaría al moderno pero únicamente sin herramientas de por medio, sin embargo no podemos negar la existencia de estas herramientas pues en la vida cotidiana del hombre moderno son una realidad, es por esto que en un nuevo enfrentamiento esta vez con las herramientas de por medio, el hombre moderno no tardaría ni un instante en superar las claramente aventajadas habilidades fisiológicas del hombre primitivo mediante un certero balazo de un moderno fusil de asalto.

Bibliografía:
ROUSSEAU, Juan Jacobo. (1923). “Discurso sobre el origen de la desigualdad en los hombres”, Madrid. CALPE.